Página anterior                                      Testimonio: Felix.

 

En febrero del 2008, al poco de haber cumplido los 60, empecé a notar debilidad en las piernas y los brazos, después de varias visitas al médico de familia me mandaron al neurólogo. Éste, según me vió, creyó que se trataba de una distrofia de cadera degenerativa. Estando cada vez más débil y después de varias pruebas, como no salían los síntomas de la enfermedad que me había diagnosticado, decidió mandarme al hospital Doce de Octubre, de Madrid, a hacerme una biopsia muscular.

Tras la biopsia, no había nada claro y al comentarle al neurólogo muscular los síntomas que tenía; debilidad cada vez mayor de todas las partes del cuerpo, dificultad para tragar y para comer solo, parpados caídos, la cabeza se me caía sin poderla controlar, etc. Por un pequeño comentario, me realizaron más pruebas específicas que dieron como resultado la miastenia con el síndrome autoinmune Eaton-Lambert, después de varios meses de pruebas.

Tras el diagnostico y ya con mi neurólogo en Valladolid, tras los informes del especialista de Madrid, me pusieron un tratamiento, que es el que en la actualidad, con pequeñas modificaciones, sigo tomando. Los medicamentos que tomo son: Mestinon, Narcotin 30, tratamiento con inmunoglobulinas IV, 3-4 diaminopiridina. Con este tratamiento he conseguido una mejoría y estabili-zarme. Pero continuo con debilidad de fuerza muscular en las extremidades, notando mucha diferencia en mi estado físico en el intervalo de una toma a otra de la medicación, también me influye el hecho de que cada dos meses una de las medicinas, las inmunoglobulinas IV, me la tienen que inyectar por vía intravenosa, y durante esos dos meses primero mejoro y luego voy perdiendo hasta la siguiente vez.

Esta es mi historia, espero poder ayudar a otras personas.