Página anterior                                      Testimonio: Sandra Gascón Sousa.

 

Hola, mi nombre es Sandra y hace 11 años empecé con los síntomas que ya todos sabemos.

Fue toda una odisea descubrir lo que me pasaba, mi médico de cabecera no sabía por dónde tirar y mi familia creía que exageraba, hasta que un día empecé a no poder respirar.

Cansada ya de todo pedí a mi médico que me enviara al especialista y así termine en el otorrino, este nada mas oírme hablar parece que adivino lo que me ocurría pues me mando de urgencias al neurólogo. El proceso de pruebas ya nos lo conocemos, es largo y agotador y más si como yo tenias 17 años.

Se te cae el mundo encima, no entiendes el porqué te pasa precisamente a ti, gracias a dios siempre he sido una persona muy alegre y menos mal pues la que animaba a mi familia era yo y no ellos a mí. Mi neurólogo decidió operar y a partir de ahí tuve unos años tranquilos, no sabía que lo peor estaba por llegar
He tenido varias crisis, ingresos estepero parece que desde hace algo más de un año voy mejor.

Puedo salir con mis amigos, están más pendientes ellos de mi que yo misma, enseguida si me ven con sueño se quieren ir para casa para que no me sienta desplazada. Si escribo esto es para animar a todos los que no ven una luz al final del camino, yo estoy muy orgullosa de mi y de mi enfermedad, aunque suene raro lo que digo, gracias a ella e descubierto lo fuerte y positiva que soy y me ha hecho mucho más fuerte y sobre todo valorar lo que tengo y a disfrutar de la vida.

Por experiencia se que no merece la pena deprimirse, afortunadamente yo no lo hice Solo quiero animar a los que están en mi misma situación y decirles que con fuerza de voluntad, aunque no nos podamos curarse puede llevar una vida normal, yo soy un ejemplo de eso.

Que un día estas mal, ahí están la familia y los amigos para desahogarnos, da "vergüenza" o como quieras llamarlo el hablar del tema, pero es lo mejor que se puede hacer Un saludo a todos los miasténicos y animo que hay que echarle valor a la vida si no ¿Qué nos quedaría?