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Miastenia y nutrición.

Una buena nutrición es importante para todo el mundo, pero adquiere un carácter fundamental ante cualquier enfermedad crónica, porque el enfermo experimenta una pérdida de apetito secundaria al trastorno psicológico asociado. Los pacientes miasténicos, además pueden presentar dificultad para masticar o tragar, factores que contribuyen a un abandono del régimen alimenticio y, consecuentemente, a una malnutrición y pérdida de peso.

En la actualidad, la miastenia se trata de forma mucho más eficaz que en los años en que únicamente disponíamos de un pequeño número de medicamentos útiles para aliviar sus síntomas, y con un efecto, en ocasiones, incompleto. En estos momentos son muy pocos los pacientes que mantienen dificultades para la masticación y deglución durante un largo período de tiempo, que obligan a adoptar dietas especiales. En etapas puntuales de la evolución de la enfermedad, elige una dieta sensata, sana y variada que incluya alimentos que contengan los nutrientes necesarios. Tu edad, sexo, talla y tipo de actividad que realizas determinan el número de calorías que necesitarás diariamente. Limita las grasas animales, aceites, dulces (bollería industrial) y sal.

Signos de alarma cuando tienes problemas de la deglución:

   - Tos repetitiva y asfixia cuando comes o bebes.
   - Pérdida de peso.
   - Infecciones respiratorias recidivantes (recaídas).

Si sufres alguno de ellos, llama a tu médico, a tu neurólogo o acude a urgencias.

Pueden ser útiles las siguientes recomendaciones:
 

A la hora de comer
Dificultad al masticar/tragar
Tragar con más facilidad
Miastenia y diarrea
Si tomas Prednisona ...
Una buena nutrición
Suplementos dietéticos