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Enfermedades Neuromusculares
Fuente:
Guía de las Enfermedades Neuromusculares. Información y Apoyo a las
Familias.
ASEM, Federación Española de Enfermedades Neuromusculares. Noviembre
2008.
¿Qué son las enfermedades
neuromusculares?
Las enfermedades neuromusculares (ENM) son un
conjunto de más de 150 enfermedades neurológicas hereditarias o
adquiridas que afectan a la musculatura y al
sistema nervioso,
pudiendo estar afectados:
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El músculo.
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La unión neuromuscular (donde se junta el nervio
con el músculo).
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El nervio periférico (en brazos, piernas, cuello
y cara).
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La moto neurona espinal (células nerviosas que
controlan la acción de los de los músculos).
Se encuentran dentro del grupo de las denominadas
enfermedades raras y son enfermedades poco conocidas.
Su aparición puede producirse en cualquier etapa de la vida,
tanto en el nacimiento como en la adolescencia o en la edad adulta.
La enfermedad puede ser transmitida por las líneas genéticas de
una familia, y en algunos casos coexisten varios afectados en la misma
familia. En otras ocasiones no hay ningún historial familiar, y la
enfermedad es resultado de una
mutación genética espontánea, una
respuesta inmune anormal o una causa desconocida (adquiridas).
Tienen en común una metodología de estudio y una sintomatología
clínica bastante homogénea, que se caracteriza por la pérdida
progresiva de fuerza muscular y la degeneración del conjunto de los
músculos y de los nervios que los controlan. Aunque la degeneración
muscular no es dolorosa, la debilidad resultante puede causar calambres,
rigidez, deformidades de las articulaciones, achaques y dolores
crónicos, y a veces el agarrotamiento y paralización de las
articulaciones (contracciones).
El aumento de las dificultades funcionales afecta en diferentes
grados, según la enfermedad, a: la motricidad, la autonomía, la
respiración, la función cardiaca o, incluso, a la nutrición, son las
complicaciones subyacentes de estas enfermedades.
En general, los pacientes mantienen un nivel cognitivo y una capacidad
intelectual conservados, aunque en algunos casos como por ejemplo, en la
distrofia
muscular congénita (DMC) o en la
distrofia muscular de Duchenne (DMD) puede observarse un discreto
déficit intelectual.
Las enfermedades neuromusculares son
enfermedades
crónicas, es decir, una vez que aparecen sus efectos, estos
perduran de por vida.
Todas las enfermedades neuromusculares son de naturaleza progresiva.
Este tipo de evolución provoca que los afectados vean disminuida sus
capacidad funcional y, con ello, su autonomía personal para realizar las
tareas cotidianas. Todo ello produce una dependencia física cada vez
mayor de una tercera persona, de adaptaciones o de dispositivos de
apoyo.
No tienen actualmente un tratamiento etiológico, por ello, las
estrategias de rehabilitación son imprescindibles con el objetivo de
no curar la enfermedad, sino de prevenir sus complicaciones, y así
tratar de disminuir la discapacidad y mejorar la calidad de vida de
estas personas.
La esperanza de vida varía según la enfermedad y severidad de
ésta, desde muy corta hasta una duración normal. Los problemas cardíacos
y respiratorios, efectos secundarios del deterioro muscular, son a
menudo las causas del fallecimiento.
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